La idea de crear una casa de acogida ha surgido de las experiencias personales vividas durante estos casi 18 años trabajando en los hospitales de Cádiz, Sevilla y Málaga, así como de las necesidades que durante este tiempo hemos podido apreciar de los padres y madres cuando se han encontrado o se encuentran en la situación de tener a sus hijos ingresados con diagnósticos de patologías que requieren hospitalización de largos periodos de tiempo, y tuvieron que desplazarse fuera de sus localidades de origen.

Desde Todo Por Una Sonrisa, vamos a intentar dar cobertura a estas necesidades familiares y promover las condiciones que mejoren su bienestar y calidad de vida, y que, en consecuencia, el impacto emocional y el abandono de la vida cotidiana sean mínimos. Es, pues, un requerimiento de primera necesidad, el hecho de poder proporcionarles un espacio que sientan como suyo, donde puedan organizar sus vidas con intimidad y condiciones adecuadas, y en el que puedan encontrar la estabilidad y los recursos necesarios para afrontar el tratamiento de la enfermedad.

Las ventajas que una casa de acogida genera, se traducen directamente en una mayor implicación en el tratamiento; en una considerable reducción de la preocupación, tanto de los padres y madres como de los hijos e hijas, y en la posibilidad de una mejora visible de la nueva situación personal, gracias al apoyo de otras familias residentes y los voluntarios del equipo de TPUS en la casa.

Es un proyecto en elaboración, vinculado a la labor que realizamos con menores que están hospitalizados y sus familias.